lunes, 18 de enero de 2016

Aroma de mamá



La nostalgia también es una cuestión de paladar y de afectos. Cuando encuentro raramente en un supermercado cilantro me voy a casa con las ramitas bien apretadas en la mano y la sonrisa de quien ha encontrado un tesoro. Un tesoro que sabe a mi mamá. 

Con el primer hervor de la sopa agrego el cilantro y la cocina se impregna de esa especia que inmediatamente me lleva a la sazón de mi madre, al recuerdo de sus sopas nutritivas de las que en mi tierra se dicen que levantan muertos y avispan borrachos.

Cuando vuelvo a la casa de mi infancia sólo quiero sentir la cálidez de sus brazos, el tiempo casi infinito de nuestras conversaciones acompañadas de su café colado, y de todos sus platos condimentados con esas ramitas de cilantro cortadas con el cariño que sólo una madre sabe ofrecer.

En esta latitud en la cual los mimos escasean, cierro los ojos e inspiro el aroma de mi mamá.