sábado, 31 de enero de 2015

Sin título


"Su único lujo era todavía más simple: una casa de mar, a dos leguas de las oficinas, sin más muebles que seis taburetes artesanales, un tinajero, y una hamaca en la terraza para acostarse a pensar los domingos".

El amor en los tiempos del cólera. Gabriel García Márquez